Lunes, 24 diciembre 2012

Carta de navidad a los socios

Muy estimado/a

Un año más nos encontramos ante la celebración de la Navidad, fiesta que nos recuerda a los cristianos, que Dios viene y que nos hace avivar la alegría, la paz, la esperanza; alegría que, como es lógico, deseamos compartir en familia y entre amigos.

 Todos sabemos que, de algún modo, nos preparamos para esta fiesta y por supuesto, no debemos despreciar los preparativos externos de estos días. Ahora bien, los creyentes hemos de buscar el silencio para encontrarnos con nosotros mismos y reflexionar lo qué significa que Dios se haya encarnado, es decir, que haya adoptado en Jesús nuestra humanidad. Reflexión que nos puede llevar a acoger a todo ser humano como hermano.

 Tal vez, todo esto, suene a extraño en un mundo superficial y secularizado como el nuestro, pero no podemos olvidar que lo que celebramos es el nacimiento de Jesús de Nazaret, al que reconocemos como Señor y Salvador de nuestras vidas.

 A María, personaje importante en este acontecimiento, el evangelio, la presenta conectada con sus sentimientos, su interioridad “se alegra mi espíritu” (Lc 1,7), “conservaba todo en su corazón” (Lc 2,14-20); actitudes que nos indican de su capacidad de escuchar, reflexionar. Mujer contemplativa que supo acoger los aspectos oscuros “se turbó, (Lc 1,29 ), “no comprendió” ( Lc 2,50).

 Y no es casual que nos encontremos en el año en que el Papa nos convoca a fortalecer y desarrollar nuestra fe. En el inicio de la carta convocatoria nos dice, que “la puerta de la fe…está siempre abierta para nosotros”. Siendo esto así, tenemos en María la puerta que nos lleve a ella, pues María, mujer creyente, buscó cómo unificar lo que conocía por la Palabra y la realidad que iba aconteciendo.

Y no les canso más. Sólo agradecerles su aportación, que es de mucho provecho para los necesitados y desearles a todos una feliz Navidad y un buen año 2013.

En nombre de la Junta Directiva de Effeta Madre Micaela, gracias.

Amparo Ros

La Presidenta.

“Pues hacemos alegría cuando nace uno de nos, ¿qué haremos naciendo Dios? Grandes huéspedes tenemos, hagamos gran regocijo, pues nos dio la Madre al Hijo, por quien todos hoy nacemos. Nunca vimos ni veremos juntos otros tales dos, el Hijo y Madre de Dios. Pues hacemos alegría cuando nace uno de nos, ¿qué haremos naciendo Dios?”

Cristóbal de Castillejo en el siglo XVI

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