Viernes, 28 enero 2011

CENAS SOLIDARARIAS CON EFFETA, UNA VISIÓN PARTICULAR….

“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”

Tres veces he tenido ocasión de compartir estas particulares cenas en las que como reza su título la solidaridad suena a música. La primera la podría calificar como la de mi sorpresa, la segunda como de la decisión y la tercera, hace tan solo un mes y medio, como la de una cada vez más profunda comprensión.

Intentaré explicar esta visión particular. La primera vez he de reconocer que no sabía dónde iba. Ciertamente, antes de asistir a la primera cena de Effetá había estado en muchos actos promovidos desde organizaciones sociales con fines solidarios y, a decir verdad, ninguno me había sorprendido tanto como éste. Me llamó la atención el lugar -un salón donde podrían hacerse las banquetes del mayor postín–, la excelente comida, los artistas que actuaron -recuerdo que aquella vez fue Mocedades, grupo que yo admiraba desde mi niñez–, los presentadores -estrellas de la televisión-y también muchos de los asistentes, entre los que había no solo gente como yo (profesores, hermanas, amigos, familiares, …) sino también políticos de cierto renombre y empresarios famosos. Pero, entre todo aquel oropel brillante y bienintencionado, sobresalía la imagen de unas monjas cuya sinceridad conocía y unos paisajes (como los barrios pobres de Bogotá) que por suerte no hacía demasiado tiempo había tenido ocasión de conocer y los sabía llenos de gente necesitada. Reconozco mi sorpresa, como si ese mundo brillante de la cena no me cuadrara con los abnegados esfuerzos de unas humildes religiosas. Con todo, pude comprobar que de allí surgía un flujo de solidaridad real que permitió construir un pozo de agua y un centro de día – donde se asegura una comida diaria para los ancianos- en la región peruana de Nasca, un centro comedor para niños en el Callao, becas, etc.

Por razones personales no pude asistir en los años siguientes y, cuando pude volver, de nuevo me encontré con esa envoltura hermosa y brillante -famosos artistas, magníficos oradores, músicos espectaculares, …–y unas hermanas que cuidaban a viejos, a niños y familias con problemas en distintos barrios pobres de las ciudades sudamericanas. Entonces ya no hubo sorpresa -ya lo conocía-pero si percibí una clara decisión en todos aquellos que organizaban y apoyaban aquel acto: una firme voluntad de ayudar, de aportar, de colaborar, de participar en un proyecto -el que en estos países llevan las Hermanas de la Doctrina Cristina-que produce admiración.

Este año, hace apenas mes y medio he vuelto otra vez a la cena de Effetá y me reencuentro con esa primera visión que tanto llamó mi atención. Tuvimos ocasión de oír al Padre Ángel -de Mensajeros de la Paz–, al arzobispo de Valencia -D. Carlos Osoro–, a un montón de músicos -algunos me sorprendieron por su entusiasmo, otros por su profesionalidad-y volví a reconocer a famosos políticos y empresarios junto con gente de la calle como éramos la mayoría. Esta vez, además, la participación era un poco más complicada dada la compleja situación económica en la que nos hallamos, pero, con todo y con eso, lo que realmente me llamó más la atención, como siempre, fue la acción tranquila y callada de esas hermanas que tanto conozco. Y creo haber llegado a comprender que, en realidad, si ya vamos por la 6ª cena solidaria es porque prácticamente todos los que asistimos -tanto famosos como gente de la calle-sentimos y comprendemos básicamente lo mismo: queremos ser partícipes de una obra que realmente vale la pena como la que llevan a cabo estas hermanas. La solidaridad suena a música es el título que encuadra estas cenas y si bien siempre había pensado que la música era la que nos aportaban los magníficos artistas que han ido actuando, cada vez voy entendiendo con más claridad que lo que suena a música es justamente la acción solidaria de las hermanas con nuestro prójimo. Si con estas cenas se nos deja participar, aunque sea modestamente, ello nos llena de música, de alegría y de amor. Amor que emana de Dios.

Neus Ros Ample

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